Tengo una personita favorita, que por más de un año es mi mayor inspiración, me ocupa todo el tiempo, no importa que este cansado, después de una larga jornada de trabajo, es algo tan bello que no se puede describir cuanto se siente, hay que vivirlo para saberlo, es indescriptible y reconfortable, de hecho renuncio a cualquier actividad para estar cerca de ella, una caricia, un beso húmedo o su risa ingenua es mejor que el paraíso, creo ser también su persona favorita, esa personita tiene 14 meses y es un regalo de Dios, es mi nieto.